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When:
January 10, 2018 @ 7:00 pm – 8:00 pm
2018-01-10T19:00:00-05:00
2018-01-10T20:00:00-05:00
Where:
Sacred Heart Church
56 Throop Ave
New Brunswick, NJ 08901
USA

For nearly a half century, the Catholic Church in the United States has celebrated National Migration Week, which is an opportunity for the Church to reflect on the circumstances confronting migrants, including immigrants, refugees, children, and victims and survivors of human trafficking. The theme for National Migration Week 2018, “Many Journeys, One Family,” draws attention to the fact that each of our families have a migration story, some recent and others in the distant past. Regardless of where we are and where we came from, we remain part of the human family and are called to live in solidarity with one another.

Unfortunately, in our contemporary culture we often fail to encounter migrants as persons, and instead look at them as unknown others, if we even notice them at all. We do not take the time to engage migrants in a meaningful way, as fellow children of God, but remain aloof to their presence and suspicious or fearful of them. During this National Migration Week, let us all take the opportunity to engage migrants as community members, neighbors, and friends.

Durante casi medio siglo, la Iglesia Católica en los Estados Unidos ha celebrado la Semana Nacional de Migración, que es una oportunidad para que la Iglesia reflexione sobre las circunstancias que enfrentan los inmigrantes, incluidos inmigrantes, refugiados, niños y víctimas y sobrevivientes de la trata de personas. El tema de la Semana Nacional de Migración 2018, “Muchos viajes, una familia”, llama la atención sobre el hecho de que cada una de nuestras familias tiene una historia de migración, algunas recientes y otras en el pasado distante. Independientemente de dónde estemos y de dónde vengamos, seguimos siendo parte de la familia humana y estamos llamados a vivir en solidaridad con los demás.

Desafortunadamente, en nuestra cultura contemporánea a menudo no nos encontramos con los migrantes como personas, y en cambio los vemos como personas desconocidas, si es que siquiera los notamos. No nos tomamos el tiempo para involucrar a los inmigrantes de una manera significativa, como compañeros hijos de Dios, sino que permanecemos al margen de su presencia y desconfiados o temerosos de ellos. Durante esta Semana Nacional de Migración, aprovechemos la oportunidad de involucrar a los migrantes como miembros de la comunidad, vecinos y amigos.